Cuando la presentación deportiva lleva como nombre y apellido el de San Martín, automáticamente se piensa en fútbol. Pero no, en el “santo” conviven muchos deportes, como el hockey y también el rugby, una de las disciplinas que vienen pisando fuerte en la institución, y que busca ampliar sus fronteras. “En cuatro años de vida logramos un crecimiento importantísimo, pero somos conscientes de que todavía nos falta mucho y queremos seguir avanzando”, explica Humberto Moisés.
El “santo” tiene abiertas sus puertas a todo aquel interesado en sumarse a su proyecto. Hoy cuenta con planteles de Primera e Intermedia, juveniles e infantiles. “En total debemos tener aproximadamente entre 120 y 140 jugadores”, cuenta Moisés, que agrega que la idea de esta directiva es sumar jóvenes que serán el futuro de la institución. Los días de entrenamiento de los mayores en el complejo “Natalio Mirkin” son martes y jueves de 21.30 a 23.30; las chicas, en tanto, lo hacen los mismos días pero de 20 a 21.30, al igual que los chicos. Los infantiles, además de los horarios mencionados, le suman el sábado, de 10 a 12.
Y como en San Martín la idea es captar jugadores, la cuota social es súper tentadora: “depende la edad, la cuota social del complejo va de $ 20 a $ 150 el grupo familiar. La de rugby es $ 100, pero ello incluye todo: gastos de traslado por la provincia, terceros tiempos; también nos ayuda a costear el pago de médicos, preparadores físicos y hasta para festejar cumpleaños de los nenes”, amplía Moisés.
Florencia Montenegro, capitana de las “santas” resume lo que es jugar en San Martín. “Aprendés a tener hermanas, hermanos, a cuidarse entre todos”. El rugby de San Martín también es palabra mayor.